COVID-19 y la historia de un virus con corona que nos quiso reinar: 

¿Es muy contagioso este virus? ¿De dónde salió? ¿Quiénes son los que más se tienen que cuidar? ¿Cómo podemos escaparnos y ganarle? Acá te lo contamos.

Un día nos enteramos de que no podíamos ir más a la escuela ni al trabajo y que íbamos a pasar mucho tiempo en casa. No entendíamos nada. ¿Por qué un día cambió todo y empezamos a usar tapabocas y mantener distancia, a lavarnos las manos con mucho cuidado y no llevarlas a la cara? El culpable de toda esta revolución es un virus chiquitito y escurridizo, que se transmite de persona a persona. Un nuevo coronavirus.

La enfermedad que produce se llama COVID-19 y afecta nuestros pulmones. Las personas que sufren esta enfermedad pueden tener tos, dificultad para respirar y fiebre. La buena noticia es que la mayoría de las personas se recuperan, pero aquellos que tienen algunas enfermedades determinadas y los mayores son los que más se tienen que cuidar.

A este nuevo virus se lo ha llamado SARS-CoV-2 . Es parte de una familia de coronavirus que se caracterizan por tener una estructura externa parecida a una corona, de ahí el nombre.

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¿Cómo apareció este virus?

 

La historia comienza en Wuhan, una ciudad de China, donde hay muchos mercados de venta de animales exóticos. Allí la gente compra animales para comer, incluyendo murciélagos, mamíferos voladores que han evolucionado junto con los coronavirus y que no parecen producirles problema, aunque sí a otras especies de animales.

Estudiando el material genético del virus SARS-CoV-2  (¿se acuerdan de esa información única del virus que podía controlar a la célula?), los científicos observaron su parecido a un coronavirus que infecta murciélagos y dedujeron que podría haber “saltado de especie”, a otros animales y a los humanos.

Los primeros casos de enfermedad grave causada por este virus fueron informados el último día del año 2019. A los pocos días, el mundo ya conocía su información genética, el “abecedario” completo de este nuevo virus. Como cuando uno conoce el identikit de un sospechoso, esto sirvió para desarrollar herramientas de detección rápida en los enfermos, como te contó Carolina Carrillo en la nota anterior.

 

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¿Por qué es tan contagioso?  

 

El virus se multiplica dentro de las células que infecta, en los pulmones (¿recuerdan cómo los virus eran capaces de multiplicarse en una célula?), las partículas virales “hijas” son expulsadas en gotitas muy chiquititas cuando la persona infectada tose, estornuda y hasta cuando habla. Si llegan directamente a los ojos, nariz o boca de otra persona, esta también se puede contagiar. Esas gotitas con virus caen sobre superficies que luego otra persona puede tocar y llevarse las manos contaminadas a la cara. Por esto, es tan importante quedarse en casa y lavarse las manos frecuentemente, y si tuviésemos que salir, no olvidarse de mantener la distancia con otras personas y usar tapabocas-nariz para frenar esas gotitas.

Pandemia:
todo el mundo en alerta -¡A quedarse en casa!  

 

Los países del mundo hoy están muy conectados entre sí, y como este nuevo virus es muy contagioso, rápidamente pasó a ser un problema en el planeta. Por eso hablamos de pandemia.

¿Por qué la gente siguió viajando? Esta enfermedad puede tardar muchos días en darnos síntomas y sentirnos enfermos y hasta algunos podemos estar infectados y no presentar síntomas. Las personas infectadas siguieron viajando y yendo a trabajar, sin saber que estaban llevando consigo al virus.

¿Qué pasaría si todas las personas que viven en un barrio se enfermaran al mismo tiempo? Se saturaría el sistema de salud: no alcanzarían los médicos, los enfermeros ni los insumos necesarios para atender a todos los enfermos. Pero lo prevenimos si nos quedamos en casa y de esta manera, ganamos tiempo. ¿Para qué? Para conseguir más espacio donde poder atender a los enfermos, y para que los investigadores desarrollen tratamientos y una vacuna.

Muchos científicos alrededor del mundo se encuentran trabajando todos los días con resultados muy esperanzadores para desarrollar una vacuna y para encontrar los mejores tratamientos para curarse.

Mientras tanto, seguí cuidándote, lavándote las manos frecuentemente  y cuidando especialmente a los mayores y a las personas vulnerables para ganarle al virus trabajando todos juntos.


Soledad Gori - Bióloga

Ilustraciones de Ana Schafir