UN PLANETARIO

El instrumento que te presentamos en el Desafío Albatros se llama “Planetario”.  Y es precisamente este instrumento el  que le da el nombre a los edificios que los contienen: los planetarios.

Alrededor de ellos se construye una cúpula esférica que representa el cielo. Y es sobre esta “pantalla-cielo” que se proyectan las luces que se disparan desde los orificios del instrumento. Una de las esferas grandes del instrumento proyecta las lucecitas de las estrellas del hemisferio sur: no de todas, pues son infinitas; solo las de aquellas que el ojo humano llega a ver.

La esferita pequeña que acompaña a la grande proyecta los dibujos imaginados para las constelaciones de ese mismo hemisferio. Las otras dos esferas que aparecen del otro lado del instrumento corresponden a las estrellas y los dibujos de constelaciones del hemisferio norte. Por supuesto, el instrumento también tiene lamparitas que proyectan sobre este cielo artificial la banda blanquecina de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Y otras lámparas se encargan de mostrarnos los planetas (y algunos de sus satélites), la Luna y el Sol, además de muchas de las líneas importantes con las que los astrónomos han dividido el cielo.

Lamentablemente, los instrumentos “analógicos”  como el de la imagen están desapareciendo con el correr  de los años, pues las lamparitas ya no se consiguen,

los circuitos eléctricos no se reemplazan, y los técnicos  y artesanos que reparaban estas verdaderas piezas de arte “astronómico” se han hecho viejitos, y sus discípulos han preferido convertirse a la era digital. Lo que abundan  hoy en día en los planetarios son instrumentos digitales,  más compactos, más potentes, pero menos atractivos  y que ya no inspiran asombro –antes de  que se apague la luz– en los CHicos que

asisten al planetario. Sniff...

 Un planeta que el Planetario no nos muestra es el nuestro, la Tierra. ¿Sabés por qué?

Alejandro Gangui

Astrofísico