Mariposa monarca:

       una vida llena de sorpresas

Seguro que alguna vez viste, dibujaste o perseguiste una mariposa monarca. ¡Son tan lindas! Te sorprendería saber las maravillas que encierra la vida de esos pequeños insectos voladores.

Su ciclo de vida es más o menos parecido al de otras mariposas. Mirá:
Su ciclo de vida es más o menos parecido al de otras mariposas. Mirá:

Si empezamos por las mariposas adultas, macho y hembra se aparean y la hembra pone varios cientos  de huevos.

A los pocos días, de cada huevo eclosiona una larva: la oruga. ¡Son pequeñísimas! Miden 3mm de largo y son muy voraces. Comen sin parar y pueden crecer hasta los 5cm (¡casi 20 veces más del tamaño que tenían al eclosionar!)

Llega el momento

de transformarse:

la  metamorfosis.

Cuando las orugas terminaron

de desarrollarse, buscan

una rama (o cualquier

superficie) y se convierten

en  crisálidas.

En esta etapa, la crisálida se transforma en mariposa y no come, sólo respira y experimenta los siguientes cambios:

  • Se transforman de orugas 

    a mariposas con alas.

  • Cambian sus potentes mandíbulas por una espiritrompa, con la 
que liban el néctar
    de las flores.

  • Pasan de color verde
    al naranja, negro y blanco.

Una vez que las mariposas

se transformaron

completamente, pueden volar

y vuelve a empezar el ciclo.

Hasta acá todo es bastante parecido al resto de las mariposas. Pero fijate algunas curiosidades

de su estilo de vida.

MARIPOSAS MOVEDIZAS
MARIPOSAS MOVEDIZAS

Hay dos especies de mariposas monarcas: las del norte y las del sur. Las primeras son famosas por su migración: vuelan cientos de kilómetros, desde Canadá hasta México. Comienzan su viaje cuando empieza el frío. Pasan el invierno entre las hojas de alguna planta u otro escondite en México y vuelven a Canadá en la primavera. Si vuelan tantos kilómetros, ¿será verdad que viven un solo día? Mito derribado: las monarcas llegan a vivir hasta 6 meses, además del tiempo que viven como orugas. Algo maravilloso es que en el viaje de ida y vuelta participan varias generaciones de mariposas. Entonces, ¿cómo sabrán a dónde ir si nunca estuvieron allí?

En el caso de las monarcas del sur, los investigadores todavía no tienen claro si migran tanto.

EL ENCANTO FATAL DE LAS ASCLEPIAS
EL ENCANTO FATAL DE LAS ASCLEPIAS

Otra de las curiosidades de estas mariposas es su alimentación. Las asclepias, plantas favoritas indiscutidas de las monarcas, tienen un látex (sustancia blanca y pegajosa) con unos compuestos tóxicos que hace que casi ningún insecto se las coma. Sin embargo, a las orugas de la monarca no les hace mal. Pero cuidado, porque cuando las asclepias perciben que se las están masticando, ¡se defienden! ¿Cómo sucede? ¡Produciendo unos compuestos cuyo olor atrae a los predadores de las monarcas! Entonces, atraídas por el olor, acuden unas avispas que atacan a las orugas de monarca. Increíble, ¿no?

¡NO ME COMAS, PAJARÓN!
¡NO ME COMAS, PAJARÓN!

Mariposa posada en una asclepia.

Foto Mariela Szwarcberg B.

La mariposa monarca incorpora los compuestos tóxicos de las asclepias. Entonces, cuando las aves se comen una oruga o mariposa monarca, les da una tremenda indigestión. Pero aprenden y no vuelven a comerse ninguna oruga o mariposa que se le parezca.

Me imagino que después de estas curiosidades, la próxima vez 
que persigas a una monarca vas 
a decirle: ¡a vos te conozco!

Mariela Szwarcberg Brachitta

Bióloga

Fotos Mariela Szwarcber B.

y Carlos Reusser Monsalvez / Flickr.com

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