CAPTCHA
El Guardián de Internet

​



Cuenta la leyenda que Ulises, después de cegar al cíclope Polifemo, estaba atrapado en una cueva con sus hombres. Polifemo estaba en la puerta de la cueva con los brazos extendidos para dejar pasar solo a sus ovejas y retener a los hombres. Finalmente, Ulises y sus hombres escaparon atados a los vientres de las ovejas.

 

En la película Terminator son los robots, que le habían declarado la guerra a la humanidad, los que, disfrazados con piel de humanos, mandaban robots a infltrarse en los refugios humanos. Los hombres pusieron perros en las puertas para distinguirlos por el olor. Hoy en día en internet, y más allá de esas fantasías, existe el problema real de distinguir humanos de robots. ¿Por qué? ¿Hay robots que navegan por internet? Sí, los hay; en realidad son programas, hechos por humanos que utilizan los servicios de internet de forma invasiva.Veamos un ejemplo. Si somos una empresa, podemos querer hacer creer a los usuarios de las redes sociales que gran cantidad de personas recomiendan nuestro producto.

 

Para eso un programador podría hacer un programa que se conecte a varias redes sociales, cree cuentas nuevas e introduzca recomendaciones. Millones de recomendaciones a millones de usuarios, varias veces por semana. En ese caso las redes sociales dejarían de ser confables y todo el mundo las abandonaría por hacer recomendaciones falsas.

 

Este es uno de los casos en que internet necesita distinguir entre humanos y robots.También es necesario reconocerlos en situaciones más graves, como cuando se realiza una votación, o se realizan trámites para obtener un pasaporte. Así surge la necesidad de distinguir entre humanos y robots en internet. Claro que no alcanza con preguntar: "¿Usted es humano?". Tiene que ser algo que engañe al robot.

 

La pregunta es qué cosa saben hacer los humanos que no sepan hacer los robots (o, mejor dicho, qué cosa es difcilísimo de programar, o sea, de que un humano le enseñe a un robot).

La solución vino del lado de una difcultad real: la digitalización de libros.

 

Los programas que digitalizan libros se llaman OCR y tienen difcultades de interpretar las palabras cuando las letras están manchadas o incompletas, o la tinta está corrida. Así se inventó el Captcha.

 

El Captcha son esas letras torcidas que vemos a veces en los formularios en internet y que tenemos que tipear para poder continuar. Esas letras están generadas y manchadas por un programa manchador (es decir, no hay que poner a un humano a hacerlo, lo que hace que no sea costoso como tener que redactar preguntas) y están calibradas de tal modo que los humanos pueden reconocer las letras (a pesar de las manchas, cortes y torceduras) y los programas OCR no son capaces.

 

Así, los Captchas son los guardianes de internet y cada vez que completamos uno tenemos que saber que estamos pasando por una puerta que solo los humanos estamos invitados a abrir.

 

Emilio Platzer
Licenciado en Ciencias de la Información.